Categoría: historias
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(R)Evolución: Sin medida, ni medio, ni miedo. El vacío fértil, la nada. Gestalt.
Me sumergí en la nada, ese vacío fértil donde me sentí parte del todo, pues ambos conceptos son sólo creación de la mente. Tú eres yo, yo soy tú. No pertenecemos a nadie. Somos hijos del viento, del fuego, del aire y, sobre todo, del agua. Agua bendita que fluye incesantemente. Cauce de vida que…
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El teléfono que se enciende solo: Lo que la ansiedad esconde es miedo. Aceptación y rendición. Luz y oscuridad.
Me desperté ahogada. Los ataques no habían cesado aunque sí se habían aplacado hasta casi pasar desapercibidos. La sombra de un eco me recordaba que aquello seguía latente dentro de mí, para desactivar el yunque de mi pecho y el nudo frío que me estrujaba la garganta impidiendo el paso de aire tenía que hacerme…
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Honrar a los ancestros es no permitir que su dolor caiga en el olvido. Una historia tan real como escondida durante décadas sale a la superficie.
Volvió a su pueblo embarazada del segundo y con uno de cinco años prendido de la mano. La ciudad le quedaba grande y se volvió despiadada. Resultaba demasiado solitaria y aislante para una mujer dejada en el olvido. No tenía a nadie que la pudiera ayudar con los niños. Él se había marchado, dicen las…
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Posesión demoníaca en Grecia: Era un bloque de lava con cuernos enorme.
La cocina de mi amigo, escarbada en la roca, se hallaba en algún lugar de Grecia. Estábamos en la cuenca del Mediterráneo. Aquellas aguas que se divisaban eran las mismas que las que se veían desde mi casa. No sé qué hacíamos allí. Él, detrás de la barra americana, escuchaba mis historias y, como de…
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Complejo de Felpudo: La herida de abandono, la baja auto-estima que me obliga a servir de felpudo por unas migajas de amor. ¿Cómo hace el ego para evitar ser visto?
Por muy extraño que parezca, por lo menos lo que a mí continúa sorprendiéndome, es el nivel de pericia que adquiere el ego para sobrevivir. A medida que uno indaga en su mierda, la propia deyección parece incluso cambiar de color y transformarse para evitar ser llamada por lo que es. Tuve que ir a…
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La famosa diada del 11 de Septiembre: Guerra de Sucesión Española 1700-1714. Triunfo de los Borbones a pesar de las alianzas. La diada.
Yo, proclamada inculta absoluta sobre temas históricos además negacionista de los nacionalismos, en víspera de la festividad del 11 de Septiembre se me ocurrió buscar información sobre el porqué del cómo. Sí, esa cosa que ayer dije que me importaba una mierda me dio una tregua momentánea para que satisficiera mi curiosidad geminiana. A nadie…
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Cuevas de Zugarramurdi: Zugarramurdiko Leizea y las leyendas que en ellas se esconden. Brujas, akelarres, machos cabríos, Sabbath.
¿Cómo lo explico? ¿Cómo se explica aquello que no tiene explicación? Cuentos y leyendas que no provienen de la imaginación, sino de lo intangible. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿La energía o la materia? ¿Podemos realmente crear aquello que queremos? ¿Está todo predeterminado o bien tenemos un libre albedrío? Después de que…
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Ese fondo de saco que hiede a psicopatía: La herencia de un linaje de oscuridad que llega a su fin. El campo mórfico en las constelaciones familiares.
No me quedó más remedio que aceptar mi destino. El camino se había estado desbrozando durante todo el año y tan solo restó mi luz y mi sombra, ambas ante el espejo. En aquel desafortunado castillo, en el medio de la nada, rodeada de bosque y arropada por el canto de los grillos y de…
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La puerta del final del pasillo (2): Cada uno tiene en su vida un portal de no retorno.
Previously en «La puerta del final del pasillo»… Volviendo al horror que se gestaba en mis entrañas, se trataba de una indescriptible sensación de vértigo y ahogo con la que había aprendido a convivir y, acostumbrada al canguelo, no podía reconocerlo porque el miedo era parte de mi realidad y nada en él como pez…
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La puerta del final del pasillo (1): Un cuento espeluznante sobre esos portales que nunca se abrieron hasta que un vendaval de furia se atrevió a empujarlos.
No sé por qué, pero la puerta del final del pasillo que llevaba décadas cerrada a cal y canto un buen día se entreabrió como exhortándome a meter las narices donde nunca antes imaginé que lo haría. Aquella puerta, la muy condenada que, dichosa ella y con no poco orgullo, tanta curiosidad y recelo me…