Etiqueta: cuentos
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Ellas eran Amor: La diferencia entre el apego y el Amor. El cuento del depredador al acecho de carnaza, el jugador tramposo de póker, el trapo (in)humano. El odio y el rencor que acepto como parte del proceso de curación.
«Solo hay un medio para matar a los monstruos: aceptarlos»– Julio Cortázar- «Algunas personas pasan por nuestra vida para enseñarnos a no ser como ellas»-Leon Tolstoi- «Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones no las ha superado nunca.»-Carl Jung- Me di de bruces con ambas sin quererlo. ¡Dios! Sin…
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Un nuevo día: Después de la tormenta siempre viene la calma. Libertad en el templo del ego.
«No hay mal que cien años dure» Se levantó un poco más tarde de lo habitual. El despertador había sonado dos horas antes, pero se permitió apagarlo y seguir dormitando. Había caído de nuevo en un sueño profundo y reparador. Su cuerpo y su mente estaban de acuerdo en solicitar una tregua. Firmaron un armisticio…
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El camino personal: No soy lo que fui a pesar de haberse quedado mi retrato pretérito enganchado en la puerta de la alacena. Vómitos y proyecciones egoicas. Infantilismo cortical.
«No es posible despertar la conciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, por absurdo que parezca, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina fantaseando con figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad»– Carl Jung – Soy de las que piensan que, al menos una vez en la…
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El pity play del narcisista: Jugar a ser la víctima y llamar a tu pena. Una historia de terror con un final feliz. Que no os den pena, todo es mentira.
«No quiero para mí tantas desgracias.No quiero continuar de raíz y de tumba,de subterráneo solo, de bodega con muertosateridos, muriéndome de pena.»– Pablo Neruda – Lo conocí el día en que el cielo cayó sobre nuestras cabezas. Llovía con frenesí, con ganas, hasta pudiera decirse que con odio. Llovía por comparación, por compasión y con…
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De los creadores de «La amanita phalloides» a «La manita faloide»: un cuento cruento para no dormir. ¡Felicidades Moly!
Se lo dedico a Moly en el día de su cumpleaños. Muchos la conoceréis como la persona maravillosa que es y yo he tenido la enorme suerte de cruzarme con ella desenmascarando a las fuerzas del mal que rondan estos lares y contra las cuales hemos creado una plataforma en contra del abuso emocional. Gracias…
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Una vida en pausa: Esperar, esperar, nunca desesperar ni cejar porque quien la sigue la persigue,¿La consigue?. La importancia de los límites.
«El hombre nunca debe avergonzarse de reconocer que se ha equivocado»-Alexander Pope- Interesante experiencia es la de pacientar, pues resume la vida en esencia, o por lo menos en aquello que nos han contado que era la vida o, mejor aún, lo que quisimos creer de lo que nos habían contado. La experiencia indica que…
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Mi infierno personal: Tiene tres capas el Tánatos, el Sónatos y el Monte del Olvido.
«Tienes que tocar fondo, entonces das una patada y subes a la superficie de nuevo. Las crisis son buenas, son la única forma de crecer y cambiar»– Isabel Allende – Mi infierno personal tiene tres capas sucesivas: el Tánatos, el Sónatos y el Monte del Olvido y las he recorrido las tres por eso sé…
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A Polonio de Rodas: La huella se borra con el mar. El olor a fritanga no se desprende.
Me encontré nuevamente con las Argonáuticas de Apolonio de Rodas el cual naufragaba por un pretérito embravecido. Mucha braveza en la brevedad de la levedad. Liviana antediluviana, antes di Liubliana, capital a la que no viajaré. Pretendí sanar exponiendo mis heridas ante lo que me hacía daño, idealicé y aparté la realidad a pesar de…
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En el borde del precipicio: Esta vez el abismo no me quiso mirar, pero nos tomamos unas cañas y nos echamos unas risas comentando la jugada.
«Ni el sufrimiento ni la felicidad son provocadas por una persona o situación. Si una ola de inquietud o tristeza me golpea, se debe a que en algún espacio de mi ser se alberga un deje de ira o ego que reacciona a un estímulo externo»– Anónimo – Esta vez llegué hasta el borde del…
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El jardín de Bilbo y Bimba: La habitación de Oro, el paraíso de luz.
«Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no…