Etiqueta: eneatipo 4 sexual
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El odio del eneatipo 4 sexual: Indagación profunda desde el observador. La intensidad del odio como mecanismo de supervivencia.
Estos últimos tres días han vuelto a convertirse en un infierno personal de aquello que pensaba haber dejado atrás: el odio. Sin embargo, he tenido la oportunidad de explorar con mayor profundidad y consciencia esta sensación tan familiar. Quizás, a través de estas palabras pueda llegar al origen del mismo. He podido comprobar que el…
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El eneatipo 4 sexual o transmisor: Las relaciones de pareja, el mecanismo del tira y afloja, amor-odio, refuerzo intermitente, ley del hielo, castigo-recompensa, descarga de dopamina. Los insufribles.
«Solo cuando el alumno está preparado, aparece el maestro». Me ha quedado un post bien largo, pero refiero con esmero y punto por punto aquello que me ha acontecido prácticamente siempre en las relaciones. Ahora es cuando puedo verlo, antes estaba en automático. Como ya comenté en el post de figura y fondo, la atención…
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Exploración de la intensidad en el eneatipo 4 sexual: Origen y formación del carácter,¿Cómo puedo darme cuenta de la intensidad?, ¿Qué me da y qué me quita?
No me había dado cuenta todavía de lo que realmente significa «intensidad» porque cuando se habla de vehemencia en este eneatipo siempre lo he asociado únicamente a la emoción. He descubierto que no es así y que el ímpetu puede hallarse en cualquier impulso sea del ámbito que sea. La intensidad se vive en cualquier…
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La doble cerradura del ego: Resquicios del personaje que solía ser. Se reanuda el juego, casilla salida aunque con una sabiduría acumulada. Sabe más el diablo por viejo que por diablo.
Todavía quedan resquicios de odio dentro de mí. Siento su eco, en el fondo de un silencio casi imperturbable, reverbera el quejido del monstruo castigador. Gime, gruñe, se desgañita haciendo añicos la paz tan duramente conquistada. No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista, tampoco tregua. Ahí tengo de nuevo al…
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Eneatipo 4 sexual o transmisor: ¿Desde dónde se mueve? El odio, la envidia y el profundo sentimiento de ser malo, no merecer amor por no saber amar. Profunda sensación de insuficiencia, de carencia y la búsqueda desaforada de lo que está mal en uno mismo.
Por fin explotó el quiste de pus y mierda. Así es. Ni uno, ni seis ni ocho. Cuatro, un cuatrazo como un piano. Y me pregunto, no sin sorpresa, ¿Cómo es posible no haberme dado cuenta con todos los años que llevo observándome? Si es que, joder, aparece hasta en mi carta natal con quirón…