Hermano, hermana: Te veo cuando te miro, tus boquetes son los míos. Amor.

Te veo cuando te miro. Tus agujeros negros, esos por donde se cuela la energía, esos boquetes oscuros de tu persona. Por ahí sangras y yo también. Somos hermanos, estamos hechos de lo mismo, concebidos por Dios sabe.

Trato de estar y ser. A veces estoy tan ocupada siendo que no puedo estar. A veces estoy tan ocupada estando que me olvido de ser. Te quiero porque eres yo.

No me puedes herir porque me ocupo de mis propias laceraciones, de mis desgarros. No te puedo herir más de lo que estás, solo te puedo enseñar a qué saben tus úlceras, cómo pican los arañazos si les aplicas sal. Yo soy esa sal y tú eres esa sal, sin saber que somos también bálsamo.

Confío en ti hermano, hermana. Me acerco a ti sin temor, sin miedo, en plena consciencia de que a veces me olvido de los límites. Paso a paso, un pie tras otro, sin necesidad, sin hambre ni sed aunque con hambre y con sed de tu calor, de tu abrazo porque hermano, hermana, sí, te necesito para poder ser más íntegra y menos fragmentada.

A veces necesito tu risa, otras tu comprensión. Unos días recibo compasión, otros ternura y en ocasiones necesito un recordatorio, un golpecito en la nuca que me traiga al momento presente, un presente de momento: no estás solo, tus hermanos están contigo.


Comments

6 respuestas a «Hermano, hermana: Te veo cuando te miro, tus boquetes son los míos. Amor.»

  1. El cable a tierra que nos devuelve a la realidad, que nos gira los prismáticos de la vida para que podamos verlos por el lado adecuado 😉

    Un abrazo

    1. No sé si es un cable a tierra o hacia el cielo porque me siento entre dos mundos, ambos adecuados. Un abrazo grande, artista!

  2. ¡Creando tribu!.

    1. A tope! Muy primitivo y sanador!

  3. Una de las cosas que me llamó la atención de él fue que trataba a sus contertulios de hermanos y fue algo que abrió una puertecita de mí a su manera de leer el mundo, porque creo, no lo he mirado, tiene que ser el que imagino. Precioso texto, hermana. Un abrazo enorme.

    1. Hermana, estrella, gracias por tus palabras siempre. Me conmueves hasta lo más profundo del alma, gracias a ti soy yo.

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