Lo intangible determina lo tangible: invasiones energéticas, intuición, vibración, campo magnético , emociones, cuerpo y mente. Aunque la ciencia no lo pueda explicar, pero sí medir. ¿Te ha pasado algo raro, místico, exotérico? Pues seguro que es normal.

Lo intangible determina lo tangible. Para poder materializar algo, primero hay que imaginarlo, es un hecho. Todavía no se puede explicar aquello que la ciencia es capaz de medir. El cuerpo (el inconsciente) sabe lo que la mente todavía no y siente cosas que aparentemente no guardan relación con lo perceptible.

¿Alguna vez te has mareado de repente?
Sin explicación sientes una náusea, unas ganas de vomitar que no sabes de dónde sale. No has comido nada extraño, has dormido como de costumbre. No ha variado tu rutina y, sin embargo, un vértigo te asalta. Puede ser un dolor de cabeza, una náusea, rigidez de nuca, dolor inesperado en cualquier parte del cuerpo. Primero es sutil, una leve molestia que sientes aunque no le das importancia. Normalizas la sensación que, poco a poco, va aumentando de intensidad hasta que, sin saber cómo, se ha instalado en ti.

Por experiencia se trata de una invasión energética. Algo que aflora de la nada. Sí, tratamos de buscar una explicación racional y hacemos cuadrar lo que sea con tal de encontrar un porqué puesto que nos parece inverosímil que existan dichos ataques energéticos. ¿Y por qué no?
¿Cómo no van a existir si todo es energía y nosotros existimos como onda y por lo tanto emitimos una determinada vibración que repele o atrae frecuencias idénticas?

¿Acaso no existen las ondas de radio, de wifi, los rayos ultravioletas e infrarrojos totalmente invisibles a nuestros sentidos pero manifiestos en sus resultados? Pues igual ocurre con las vibraciones de todo tipo. Existen las altas frecuencias y las de baja calibración y en función de cómo estemos nosotros, de cómo está nuestro campo magnético, repelemos o atraemos ciertas frecuencias. Por eso algunos enferman y otros o no cuando están en contacto con una carga vírica o en presencia de bacterias. ¿Hay paso o no hay paso?

Me ha pasado un sinfín de veces y ahora estoy empezando a separar el grano de la paja. Sé cuándo es un ataque energético y cuando es mi cuerpo avisándome de que estoy exigiéndole demasiado. Sin ir más lejos ayer mismo, recién levantada de la siesta, atendiendo a un cliente, sentí un mareo y un asco inenarrable, no pegué ojo en toda la noche cuando venía durmiendo relativamente bien. Al día siguiente apareció la noticia de que a 10 minutos de mi casa, justo en ese momento de la tarde, se había cometido un crimen cuyas víctimas habían sido llevadas al hospital y una de ellas con muerte cerebral. No es la primera vez que me ocurre. El aire se siente raro y pesado, el cuerpo lo registra. Por alguna razón es un «No», los pensamientos cambian de calibre y se generan imágenes, repulsiones hacia personas a las que amas.

A base de experimentar con todo tipo de vibraciones y, sin juzgarlas, he ido comprobando que cuando estoy en la ira soy un imán para el bajo astral. Me he pasado gran parte de mi vida encabronada con la realidad, con todo y con todos. A parte de ser mi patrón de personalidad, harto follonero, histriónico y dramático, hay algo más que no puedo más que intentar plasmar en estas líneas. Los que creen, lo ven claramente y cada vez estoy en contacto con más personas a las que les ocurren «cosas» inexplicables.

Wim Hoff ya demostró que solo por respirar de un determinado modo era posible no enfermar habiendo sido inculado el virus de E.coli. Se llevaron estudios en diversas universidades de EEUU (dejo los links aquí abajo)
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10936795/

Nature. com

Harvard.edu

También dejo una entrevista de Carlos Roca a Ana Asensio, doctora en neurociencia, investigadora de la intuición (Autora de «Escucha tu intuición»), donde se exploran los secretos de esta extraordinaria capacidad humana, la intuitiva, y se habla de vibración, de campo magnético, de energía, de Dios, en definitiva de lo intangible que rige lo tangible aunque todavía no se pueda explicar científicamente pero sí que se ha logrado medir. No os perdáis la última parte de la entrevista porque es para mear y no echar gota.


Si todo lo anterior existe, ¿Cómo no va a existir todo cuanto no podemos ver y, sin embargo, sí podemos sentir? Lo que pasa es que molesta no poder explicarlo con la razón porque necesitamos demostrarlo todo.