Categoría: historias
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El asesino de los besos: Serial-kisser, en busca de vinculación.
Eduardo era el primogénito de una familia de bien como suele decirse. Papá y mamá tenían profesiones respetables, estudios universitarios fruto del esfuerzo tan loado en el siglo pasado. Papá y mamá se habían conocido a la tierna edad de quince años, un dúo muy dinámico que no dejaría de ser dúo hasta que la…
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Arrebato insomne: Manía transitoria de las 4h 44 de la mañana
Me levanto a mear… son las 4.44. Es el segundo día de la semana que me despierto a la misma hora mágica. Ni me pregunto qué significan los números, mi vida ha dado un vuelco y me gusta. Me levanto porque estoy de nuevo en un episodio de manía de esos que te arrebatan el…
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Los Murphys de la ley se ponen en fila: Id pasando uno tras otro.
Lo sabía, mira que lo sabía. Esto es así, cuando en una casa se toca algo que está jodido, seguidamente se joden siete cosas más y, para reparar la primera hay que reparar las siete anteriores. Así me ocurrió con la persiana. Me quedé con la cuerda en la mano, la cara de pescado frito…
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Quemando etapas: Dejé de saber enamorarme, aprendí a aceptarme y por lo tanto a amar al prójimo.
Me di cuenta de que ya no sabía enamorarme. Era imposible volver a caer presa de la ceguera, del dolor en la tripa, de las mariposas. Tampoco podía sentir la vertiginosa caída libre cuando se me acercaba. Su aliento era un bálsamo reparador más que un catalizador del nerviosismo. A mi cuerpo le sentaba bien…
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Estamos sanando: Feel so different, libertad, comprensión, presencia, aquí y ahora.
Pasa, todo pasa, todo sana porque nos atrevemos a mirar dentro. Hay un eco que resuena, viene del pasado, es una memoria que ya no existe, ancestral, quizás nunca fue y solo nuestra imaginación la construyó. Sigue doliendo, cada vez que un soplo de aire roza la piel descarnada, pica, escuece, rabia, aulla. Aburre, también…
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El chico de la mirada zarca, verde, miel: La sonrisa imperfectamente perfecta.
-¿De qué color tienes los ojos?, inquirí intrigada -Marrones. Me respondió con una determinación que acogí con inseguridad y duda, así que lo miré directamente a los ojos y vi que eran del mismo color que los míos. -¡Hermanos de color de ojos! De marrón nada, monada. Exclamé pletórica, sin orgullo y sí con contundencia.…
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Cuando llueve y hace sol, las brujas se peinan: Así suena la canción mientras la historia se escribe sola.
Empezó a llover y sobre nuestras cabezas ningún rastro de nube dejaba presagiar semejante diluvio. Se dibujó un arcoiris en el cielo como una sonrisa invertida que nos indicaba que lo teníamos todo. Bajo el aguacero, nos encaminamos hacia la cascada de donde emergía la vida. Se respiraba la tierra mojada, ese olor tan característico…
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La semilla de Eurípides: La simiente de Galatea. Divina poesía, Grecia antigua, pictogramas mayas desde el más allá.
Preguntó qué éramos y el Universo respondió con un pictograma. Éramos como una semilla germinada siendo recibida en un cuenco. Éramos como un jeroglífico, un juego, una adivinanza. Éramos dos pájaros volando en una misma dirección. Florecíamos cada día con un nuevo amanecer y aquella hoz no segaba vidas, sino karmas. El arcano número trece…
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La cueva del alquimista: El brujo del ojo de cristal aguardaba detrás del mostrador. Magia.
No sé qué tendrá la alquimia que tan potentemente su nombre me reclama. Pasé por delante de aquella cueva en innumerables ocasiones sin reparar en ella. Sería que no estaba preparada para afrontar la verdad oculta tras la apariencia de lo que llamábamos realidad y que no era más que un biombo existencial para humanos…
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El retiro de Adán y Eva: Una reliquia silenciosa entre la maleza. La luna desapareció y se fue a beber con los peces en el río.
Se quedaron en silencio, solos él y ella, y por cuatro días apenas pronuciaron palabra. Se hablaron con la mirada, con la sonrisa, con la piel. Se besaron después de mucho anhelo, sin osadía, con respeto y miedo a partes iguales. Se respiraron acompasadamente imbricándose el uno en el otro como si fueran los hilos…