Categoría: historias
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La ensoñación de la casita de madera: En el quinto pino, allí donde Cristo perdió el gorro, al fondo de a tomar por saco. Los guetos llamados «ciudades de 15 minutos».
Me imaginé al margen de todo, en una casita multicolor, de piedra y madera rodeada de prados, vacas, pollos, ovejas, cabras, árboles frutales y más naturaleza. Montañas y valles, ríos, aire puro y limpio. Quería mi cueva alejada del bullicio de cualquier ciudad y quería a mi cavernícola para crear el clan perfecto de homo…
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El (B)azar de todas las cosas: La vida te encuentra rebuscando en fondos de armario.
Siempre anduve buscando algo aunque nunca supe realmente el qué. Lo mío era remover por el puro placer de atizar el fuego de la curiosidad. «¿Qué buscas?» Solía espetarme mi madre viéndome regirar armarios y cajones. «Solo estoy mirando, nada en particular», respondía yo con desenfado. Abrir un armario ajeno era, es, como acceder a…
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Las ganas de vivir: La esperanza de la primavera en pleno invierno.
Nevó en la aldea, las chimeneas humeaban y yo solo podía pensar en cómo sería quedarme allí para siempre olvidando lo que fui antes de aquello. Había dejado de existir como pensaba que era y me reemplacé por una desconocida mucho más cálida, benévola y acogedora. La rabia seguía pulsando de fondo, pero no sé…
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La nena cáncer con luna en tauro: Recontactando con la biología más básica. La maternidad perdida.
Éramos ciento y la madre, parió la abuela y a mí me entró el instinto ese del reloj biológico. Huelga decir que un poco tarde ya. ¡Si es que sobra gente en el planeta! Me consta y mi persona me ha mantenido a raya hasta ahora, pero… no sé qué tendrá esto de la terapia…
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El susurro del Mago: ¿Qué es para ti la Magia?
Desde mediados de octubre siento que un ser mágico viene a visitarme por las noches, a eso de la hora de las brujas y me tiene completamente hechizada en la quinta dimensión. Al principio no reparé en él puesto que los adultos no creemos en estas cosas, ya se sabe: «¿Magia? Perdona, déjame que me…
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El caldero de los deseos: Donde las brujas aguardan para nutrirse de nuestros anhelos.
Me deseó lo mejor, vínculos en los que la intimidad fuera segura, que no me quitaran el sueño, que encontrara la calma y donde el placer nunca fuera una exigencia. Deseó que, por fin, me liberara del miedo, de la insuficiencia y que hallara a alguien que me cuidara para que yo aprendiera a quererme…
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La bomba de relojería: Dinamita a punto de estallar. El oscuro pasajero, dragón inhóspito, hace aparición. Miedo.
No sé cómo integrar al «monstruo». No le gusta que lo llame así, pero no se me ocurre otra manera. ¿Sombra? ¿Escudo? ¿Salvador? Todos los anteriores son acertados, pues ha servido de escudo salvador, se ha mantenido a la sombra y ha jugado el rol de monstruo cuando lo he necesitado. Estoy siendo injusta con…
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Saturday party fever: La locura del frenopático. Rabia, ira, furia. La omisión de la propia escucha.
¿Habéis experimentado lo que es una fiesta de locos? El sábado estuve en una. Excepcional. Una experiencia muy grata que me conectó con mi propia demencia. Me senté en el centro de la sala a observar a los enajenados, sin sentirme parte de aquel desfile, claro, porque yo no estoy loca. Al verme sola se…
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Lo que más le gustó de él: Un tal Iván le enseñó la patita. Inventaron una nueva realidad e hicieron magia como quien hace el amor.
Amaneció antes que el día, presa de un nerviosismo familiar. Mientras el agua rompía a hervir, ahumó toda la casa con palo santo, le gustaba el olor dulce que la madera desprendía. Abrió ventanas y ventanucos permitiendo al helor matutino darle los buenos días. Mientras las bolsas de té infusionaban, hizo la cama con devoción,…
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La sangre de Satán: El fuego venenoso y creador corre por mis venas. Posesión infernal, la Baronesa Beltaine hija de Irlanda vive en mí.
Supe de ella por casualidad. Las cartas, escritas de su puño y letra, yacían en el desván de la casa de mis abuelos ahora habitada por mi hermano. En aquel altillo me reuní con algunas de las memorias felices de mi infancia. La bici roja con la que me agujereé la carne sobre el pulgar…