Cansancio de sortear el devenir desintegrado de lo efímero

Destierro. Despojo humano. Navío a la deriva. Vuelvo a experimentar el abismo, la soledad, la agonía y la desesperación de vivir. Vuelvo a palpar la ausencia de destino y se desdibuja el horizonte trazado tantas veces con la firmeza de la mano experimentada. La náusea me reencuentra y el hastío se hace cabida en la falta de lugar. Cansancio de sortear el devenir desintegrado de lo efímero. Pasajera del buque sin destino otro que la nada y el vacío.

¿Por qué no terminar con esta agonía constante?

El alma apesadumbrada no acalla su llanto. Se quiebra la vida. Un instante ajado te arrebata la esperanza. No hay salida otra que la muerte. Descansar la eternidad infinita e inexistente que vuelve siempre a su lugar de origen y final.

En el vacío de los días reposas tu alma dolorida. La ausencia se evapora pero se palpa todavía. La fragancia que desprende el recuerdo a felicidad me devuelve la nostalgia olvidada. ¿Dónde estará la infancia? ¿Dónde se extravió la inocencia? ¿En qué momento nos arrebataron la felicidad de la ignorancia?

El hambre voraz me mantiene viva con la mente nublada. Este dolor me ata al sentimiento de realidad. Espejismo que refleja los muros detrás de mí. No existe la imagen del alma. Placer del llanto del sufrimiento hasta desaparecer en el mar de niebla donde se arrojó lo que nunca sirvió de nada.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s