Cuántas veces dije «te quiero» sin sentirlo: La mentira a uno mismo y, por tanto, al prójimo. El carácter mental intenta comprender la emoción pero no la vive.

«No te mientas a ti mismo. El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en que no puede distinguir la verdad dentro de él, ni a su alrededor, y por lo tanto pierde todo respeto por sí mismo y por los demás. Y al no tener respeto, deja de amar. Por eso, por encima de todas las cosas: no te mientas a ti mismo..«
Fiódor Dostoievski

¿Y cuántas fueron las veces que, sin sentirlo, pronuncié un «te quiero» porque alguien me lo estrelló primero? ¿Será que no sé amar? ¿Será que amo diferente? ¿Será que no amo?

Me dijeron que amar era así. ¿Así, cómo? Que amar es eso que se da por supuesto entre padres, hijos y hermanos. Que se ama a los amigos, a las parejas, a los semejantes. «Amar» ¡Qué gran palabra! A fuerza de pensarla deja de tener significado, se enreda, se tergiversa, la prostituimos intentando encajarla en nuestras vidas porque «amar es de buena persona», ¿No?

La diatriba que mantengo con mi mente es la siguiente: ¿Cómo se traduce la palabra amor en emoción? Doy por supuesto que amo porque siento, pero no sé exactamente qué se siente al amar. Sé que siento y sé qué siento (infravaloramos la importancia de las tildes). No puedo, sin embargo, tildarlo de «amor». ¿Será el amor un compendio de emociones y, por lo tanto no se puede sentir, sino que «se es»? Esto tiene más sentido y menos sensibilidad.

El carácter mental sólo puede comprender la ruta del hecho hasta la emoción cuando esta aflora. Siente emoción, pero se pierde en el trayecto de fuera hacia dentro y viceversa. ¿Sentimos? Sí, sentimos pero hay un corte de digestión en el sentir. Nos cercenaron la capacidad de trazar un camino entre el fuera y el dentro. A veces, ni siquiera somos capaces de reconocer la emoción porque no estamos inmersos en el cuerpo, nos quedamos en la mente. ¡Terrible! A veces me han acusado de ser fría y despiadada porque no comprendía lo que le ocurría a mi semejante.

Me cuesta concebir que alguien pueda romper a llorar sin que haya detrás una razón lógica. Siempre iré a buscar aquello que provoque el malestar aun cuando la razón esté perdida en algún lugar de la mente. Me frustra y enfurece no poder comprender. Ahora, sin embargo, entiendo que no soy yo la que tiene que buscar la causa y que igual que existen caracteres mentales como el mío, están los emocionales que no piensan y sólo sienten. Es complicado entender que las personas tienen otra realidad diferente a la propia. Otra de las cosas de las que me he dado cuenta es que llamamos sentimientos a aquellas emociones que tienen que ver con la pena, la melancolía y el abandono, como si el miedo, el asco, la ira, la vergüenza, la indignación, la calma y demás perlas no exitieran. Estamos tullidos emocionalmente.

«Lo siento, no puedo comprenderte, pero puedo estar contigo mientras sientes»

A mí me confundieron, me hicieron sentir culpable por no saber sentir del mismo modo que «ellos», eso es, la nostalgia. Imposible sentir desde la mente. Uf, los conceptos se funden y confunden.

No significa que no comprendamos el dolor, sencillamente que no lo sentimos de la misma manera, con la misma intensidad. Os aseguramos que sufrimos de igual modo. Podemos leerle el rostro a las penas y hacerlas nuestras recuperando un relato pretérito propio. Podemos identificarnos con el llanto, la miseria, el desamparo. ¿Es eso la empatía? Pero la empatía es entonces egocéntrica. No parte del dolor ajeno, sino del nuestro. ¿Cómo podríamos comprender una realidad foránea? ¿Quién dijo que la empatía tenía que ser altruista? Tergiversación, demasiados por supuestos acomodados para que nos duela y avergonzarnos cuando no conectamos con los pésames que son pesares fantasiosos. «te acompaño en el sentimiento» ¿Cómo? ¿De qué manera me puedes acompañar en algo que no has experimentado?

Asumo sencillamente que todo, absolutamente todo forma parte del teatro en el que nos hallamos inmersos. No podemos comprender algo que no hemos vivido. Primera falacia a identificar, pues damos por supuesto emociones que no estamos sintiendo.

La duda aprieta porque me he pasado la noche prácticamente en vela, navegando y naufragando. Hay días así. Me libero de la culpa. Sé que soy cariñosa, tierna y emotiva. También sé que no tengo hiperplasia emocional y que mi problema está en la mente, no en el corazón. Así, seguimos componiendo la banda sonora de nuestras vidas.

10 comentarios en “Cuántas veces dije «te quiero» sin sentirlo: La mentira a uno mismo y, por tanto, al prójimo. El carácter mental intenta comprender la emoción pero no la vive.

    1. Avatar de elrefugiodelasceta
      elrefugiodelasceta dice:

      Sí, estoy en esas, aprendiendo a conectarme aunque acabo de salir de un hostión bien gordo. La vida me ha dado un revés y me he vuelto a meter en el caparazón. Ahora hay que volver a empezar a salir de nuevo. Pero sí, sé que tengo que sentir más y pensar menos. Gracias, para eso estáis los demás. Hay que encontrar a las buenas personas para poder desnudarse en seguridad. Un abrazo y gracias por el comentario.

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  1. Avatar de POETAS EN LA NOCHE
    POETAS EN LA NOCHE dice:

    He leído este texto con mucha atención y varias veces.
    Yo pienso que tal vez es una cuestión de sensibilidad y nada más, y con esto no quiero decir que tú no seas sensible.
    Pero al igual que el umbral del dolor varía en las personas, los sentimientos pueden estar de la misma forma, con un umbral.
    Yo me considero muy sensible, mucho, ya no lloro, no me quedan lágrimas, pero sí te puedo asegurar que sufro muchísimo, también he recibido hostiones como tú dices y muy gordos, por cierto.
    Igual que sufro, también tengo la capacidad de disfrutar muchísimo con muy poco, ahí está mi alta sensibilidad, y lo bueno de tenerla, porque si no sería un asco.
    En fin… Cada cual es como es y no hay más vueltas que darle.
    Un abrazo 🌷

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    1. Avatar de elrefugiodelasceta
      elrefugiodelasceta dice:

      Buenas! Gracias por compartir. Creo que hay diferentes tipos de personas y dependiendo de esta tipología unos están más inclinados a sentir, otros a pensar y otros a actuar. Eso nos dice el eneagrama y estoy convencida de ello. La sensibilidad considerada como la reacción a un estímulo externo no depende de si eres mental, emocional o visceral. Depende, según estudios, de la genética. Últimamente oí la teoría de que la alta sensibilidad no existe y sería la consecuencia de efectos post traumáticos. No lo sé, de lo que sí doy fe es de que hay una alta reactividad física y mental, nada que ver con el ego, en las personas que lo padecen.
      En cuanto a lo mucho o poco que se siente… ni idea de lo que es mucho o poco, solo sé que hay veces que me paralizo por el miedo. Depende del momento vital he sentido un fuerte desamparo y tristeza, a veces ha sido ira, otras veces miedo… Las emociones fluyen con el tiempo y con la madurez. Como bien díces, uno llora en momentos, luego no,… Las sensaciones corporales y en realidad todo se magnifica con la alta sensibilidad.
      De alguna manera, los que escriben, no lo hacen porque sí… algo obliga a plasmar esta diferencia y eso es un profundo sentimiento de incomprensión, por eso estamos aquí reunidos, hablando de todo esto.
      Un abrazo y gracias mil por tus comentarios. Así también crecemos!

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  2. Avatar de Ceci Haro
    Ceci Haro dice:

    Comparto sin lugar a duda de que algo nos motiva a escribir, a expresar aquello que llevamos en el alma. Cada momento de alegría, tristeza, desamor o ilusión forman parte de nuestro caminar y con la sensibilidad que la experiencia vivida nos lleva a experimentar. Te mando un saludo

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    1. Avatar de elrefugiodelasceta
      elrefugiodelasceta dice:

      KEN!!!!!!!! No sabía que tenías un blog! What a nice surprise! Hope you Wth atempt of blogging will succeed this time!!!!!!!! LET’S GOOOOO and share!

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