Etiqueta: aceptación
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El teléfono que se enciende solo: Lo que la ansiedad esconde es miedo. Aceptación y rendición. Luz y oscuridad.
Me desperté ahogada. Los ataques no habían cesado aunque sí se habían aplacado hasta casi pasar desapercibidos. La sombra de un eco me recordaba que aquello seguía latente dentro de mí, para desactivar el yunque de mi pecho y el nudo frío que me estrujaba la garganta impidiendo el paso de aire tenía que hacerme…
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Nos pasamos la vida hablando de cosas que no importan: El proceso de condicionamiento. Me entran ganas de dejar de generar.
El bebé no está condicionado, todavía. Vive el aquí y el ahora, sin mente, solo en cuerpo reaccionando a todas sus necesidades, la que sí importan. Experimenta desde el «yo» más puro, más sano, más cuerdo. Respira desde el egoísmo más exacerbado sin tener en cuenta si su entorno está disponible para él. La dependencia…
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Sobre las creencias limitantes: ¿Cómo erosionan la autoestima y cómo superarlas? El etiquetaje conlleva una fragmentación del ser y, por ende, nos conduce al sufrimiento. Integrar es la solución.
«Más allá de la mente está la respuesta a lo que somos.»– Ramiro Calle – Me he levantado hoy con esto de las creencias limitantes. Ayer anduve viendo una entrevista a Ramiro Calle y que dejaré al final del post por si alguien tuviera interés en conocer no solo al entrevistado, maravillosa fuente de sabiduría…
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Ellas eran Amor: La diferencia entre el apego y el Amor. El cuento del depredador al acecho de carnaza, el jugador tramposo de póker, el trapo (in)humano. El odio y el rencor que acepto como parte del proceso de curación.
«Solo hay un medio para matar a los monstruos: aceptarlos»– Julio Cortázar- «Algunas personas pasan por nuestra vida para enseñarnos a no ser como ellas»-Leon Tolstoi- «Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones no las ha superado nunca.»-Carl Jung- Me di de bruces con ambas sin quererlo. ¡Dios! Sin…
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Los tres fragmentos internos: Las tres capas de profundidad del ser. Lo que decimos, lo que pensamos, lo que sentimos. La negación, la aceptación y la integración como base de la sanación.
«No me gusta (dice MariPaz mi ego) la dependencia por eso intento, en la medida de lo posible, hacer todo cuanto puedo sola. SOLA. SOLA. SOOOOOOOOLA» Hay que darle un poco de protagonismo, últimamente la siento pedigüeña, la pobre. Este personaje, MariPaz, mi ego, es la base de casi cuarenta años de pesadumbre, de hostias…
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Terapia #4: Avergonzarse de una parte de sí y buscar abrazos imposibles.
«Nadie puede llevar una máscara durante mucho tiempo. Lo que se finge vuelve pronto a su estado natural.» – Séneca – Llegué con el bloqueo respiratorio usual cada vez que me ocurre algo a nivel interno o externo: ansiedad, y no es por exceso de futuro. La no aceptación también la produce. Estamos acostumbrados la…
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La injusticia de los justos: Un veredicto unilateral, esto no está siendo lo que tenía que ser.
La justicia de los justos es la más injusta de las justicias. Queriendo cortar a todos por el mismo patrón, olvidan que no somos iguales. Es un error pensar que somos iguales, la desigualdad es un hecho y no hay ni justicia ni injusticia. ES. Como aporte personal, los senos familiares son un nido de…
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Vientos de tormenta: Las eternas preguntas siempre llaman varias veces. ¿Aceptación o resignación?
– Todavía dependemos económicamente el uno del otro. Ella me va a pedir la custodia compartida y va a ir a sacarme todo el sueldo. Pasé por su lado, un hombre joven al teléfono mantenía esta conversación que no quise seguir escuchando, primero por educación y segundo por ordinariez y vulgaridad. Me sumí en mis…
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En ti me veo, lo acepto y finalmente lo integro
Entro en contacto con el miedo, acepto que tengo miedoNo pasa nada por tener miedoLo aceptoMe da miedo el miedo¿Miedo a qué? No lo sé, no importa, he dejado de buscar razones, solo sé que es miedo Acepto que me afano por evitarloAcepto que todo lo que hago es para soslayar el dolorAcepto que los…
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Aceptación de la no aceptación, de la seguridad a la duda. Esta vez me veo el plumero.
Si me preguntan lo que me pasa, mi respuesta es siempre la misma: «nada» porque realmente siento que no me pasa nada. Hace tan sólo un par de años hubiese encontrado «algo» de lo que lamentarme pero en cambio ahora siempre es «nada». Es como si presenciar el último brote psicótico dramático de un «amigo»…