Érase una vez: historia de una separación, un cuento español en chino.

Me arrancaron de las entrañas de mi madre y vi la luz en plena oscuridad. Un ángel caído, del Edén al andén hay solo una vocal; como de mirada a mierda hay un anograma vocálico. Da igual, ya empezamos con los soliloquios. Hacía tiempo que no me pasaba. Hoy la mente vuelve a joder. Es la segunda vez que le pido que se aparte y se calle un rato, que me ha salido un callo en el cerebro y no me apetece que me duela.

El túnel que vi al nacer es el que veré al morir. El bebé regordete, alegre y confiado se convirtió en niña chica un secajillo, enfurruñada y desconfiada que aprendió a esconderse detrás de un peluche. Me chupaba el pulgar, era lo único que no corría el riesgo de perderse, pues estaba prendido de mí. Los chupetes se extraviaban, el dedo gordo jamás. Tuve que dejar de «hacerme la pipa» por orden del dentista ya que estaba deformándome el paladar además de las dos falanges que nos separan de la pezuña.

Creo que sufría de ansiedad incluso antes de ser la propia ansiedad diagnotiscada como enfermedad del siglo XX. De bien pequeña creaba un gurullo con las sábanas y aprendí a descargar preocupación arremetiendo con la uña en el tejido. Así, a día de hoy, pantalones, camisetas, ropa de cama e incluso anoraks tienen desgastadas ciertas partes por la acción de mis garras. Me gusta el «rac rac» que se oye y se siente al pasar la uña por la tela. Solo uso algodón, gracias. Soy sibarita hasta para reconocer los materiales.

Lástima no haberlo sido con los humanos que se me acercaron. Bueno, de todo se aprende. Ahora toca ser exquisita en el trato que me doy a mí misma y, así, reconocer dónde sí y dónde no. Estoy en buenas manos, las mías.

Aprendí a separarme de la emoción porque así tenía que ser para llegar a este punto. Nada es casualidad sino una concatenación de causalidades, una cascada sin final hasta que una decide que «hasta aquí». Y basta, hasta aquí. Me he terminado la «cole» de los oscurillos, me dispongo a empezar la de los seres de luz que también es de Panini. Adoraba esas colecciones. Mis preferidas, sin lugar a dudas fueron la sirenita y la bella y la bestia.

Obviamente, yo soy la Bella pero ya no quiero a la Bestia, ni al príncipe azul. Con que sea de color carne natural, tenga un trabajo, pague sus facturas, sea consciente, tenga ganas de compartir y no solo de arrancarme la ropa y el alma, quiera cuidarnos y sepa reírse… y claro, vibre en mi misma frecuencia, hable el mismo idioma, y sea buena persona… que eso, un cuento de habas.

Dejé de conjeturar, en realidad todo se va tejiendo y yo depongo el control, las armas y disfruto del viaje y del viejo.
Solo quiero besitos, ositos, huesitos, amor y a bailar salvajemente.

9 comentarios en “Érase una vez: historia de una separación, un cuento español en chino.

  1. Avatar de JascNet
    JascNet dice:

    Hola, Montse.
    Disfruta muchísimo de ti misma, porque nadie te querrá, mimará y cuidará mejor.
    No te alejes de la gente, pero es buena idea mantener cierta distancia y elegir las compañías. Esa niña que se escondía tras un peluche y rascaba la ropa se ha convertido en una mujer inteligente, que sabe lo que dice y, sobre todo, lo que escribe.
    Cuídate y ámate mucho, para que este 2024 te traiga todas las alegrías y sonrisas que te mereces; también historias para leer y escribir, mucha salú y que nosotros podamos seguir disfrutando de tus preciosos y reflexivos pensamientos escritos.
    Este refugio fue un gran descubrimiento este año, y que siga por muchos más.
    Abrazo grande, cálido y lleno de besitos, ositos, huesitos, amorsitos y a bailesitos salvajes, aunque sean solo virtuales.
    Feliz Año Nuevo.

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    1. Avatar de elrefugiodelasceta
      elrefugiodelasceta dice:

      Gracias Jose! La verdad es que me paso muy poquito ya por aquí. Vengo a descargar y listo, a veces os leo pero reconozco que en este preciso momento de la existencia no me cabe una letra en la sesera. De hecho me pongo a leer y me descubro con júbilo y sorpresa durmiéndome. OOOOOH! Estoy mudando de piel! Pero cuando tengo una neurona libre me paseo por vuestras casas por puro cariño que os tengo!
      MUUUUUUUUUUUUUUUUUAKCSSSSSSSSS

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  2. Avatar de beauseant
    beauseant dice:

    Hoy en día todo tiene un diagnóstico y un buen puñado de teorías detrás… Creo sinceramente que nos libramos de una buena al tener una infancia fuera del radar. Quizás no somos unos adultos muy funcionales, pero no creo que el haber pasado horas en terapia nos hubiese hecho mejores… ¿no crees? Y, oye, el blog cuenta como terapia, ¿no?

    Un abrzo

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    1. Avatar de elrefugiodelasceta
      elrefugiodelasceta dice:

      Beauseant! TOOOOODO tiene un diagnóstico y si no lo tiene, nos lo inventamos para poder vender aire, humo y pastillas. No sé cómo sobrevivimos a los 80 chico, ahora mismo estaríamos empastillaos hasta las cejas con no sé cuántos síntomas. En fin, el blog no sé si cuenta como terapia porque aquí cada uno tiene su ego, algunos más expansivos y otros más mermados pero es ego al fin y al cabo. Yo qué sé, dejé de pensar hace algunos meses y empecé a vivir.
      Un abrzo, jajajaja

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  3. Avatar de BlogTrujaman
    BlogTrujaman dice:

    Hola Montserrat.
    ¡Me gusta leerte, recorrer y dar vueltas por los caminos de tus reflexiones!
    Me encantó: «Nada es casualidad sino una concatenación de causalidades, una cascada sin final hasta que una decide que «hasta aquí». Y basta, hasta aquí.»
    Mi deseo para el nuevo 2024 es que nos sigas regalando tus palabras. ¡Muy feliz año! ¡Muy feliz vida! ¡Disfruta del viaje y del baile!
    Un abrazo. Marlen

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