Etiqueta: cuentos
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El susurro del Mago: ¿Qué es para ti la Magia?
Desde mediados de octubre siento que un ser mágico viene a visitarme por las noches, a eso de la hora de las brujas y me tiene completamente hechizada en la quinta dimensión. Al principio no reparé en él puesto que los adultos no creemos en estas cosas, ya se sabe: «¿Magia? Perdona, déjame que me…
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El caldero de los deseos: Donde las brujas aguardan para nutrirse de nuestros anhelos.
Me deseó lo mejor, vínculos en los que la intimidad fuera segura, que no me quitaran el sueño, que encontrara la calma y donde el placer nunca fuera una exigencia. Deseó que, por fin, me liberara del miedo, de la insuficiencia y que hallara a alguien que me cuidara para que yo aprendiera a quererme…
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La bomba de relojería: Dinamita a punto de estallar. El oscuro pasajero, dragón inhóspito, hace aparición. Miedo.
No sé cómo integrar al «monstruo». No le gusta que lo llame así, pero no se me ocurre otra manera. ¿Sombra? ¿Escudo? ¿Salvador? Todos los anteriores son acertados, pues ha servido de escudo salvador, se ha mantenido a la sombra y ha jugado el rol de monstruo cuando lo he necesitado. Estoy siendo injusta con…
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Saturday party fever: La locura del frenopático. Rabia, ira, furia. La omisión de la propia escucha.
¿Habéis experimentado lo que es una fiesta de locos? El sábado estuve en una. Excepcional. Una experiencia muy grata que me conectó con mi propia demencia. Me senté en el centro de la sala a observar a los enajenados, sin sentirme parte de aquel desfile, claro, porque yo no estoy loca. Al verme sola se…
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Lo que más le gustó de él: Un tal Iván le enseñó la patita. Inventaron una nueva realidad e hicieron magia como quien hace el amor.
Amaneció antes que el día, presa de un nerviosismo familiar. Mientras el agua rompía a hervir, ahumó toda la casa con palo santo, le gustaba el olor dulce que la madera desprendía. Abrió ventanas y ventanucos permitiendo al helor matutino darle los buenos días. Mientras las bolsas de té infusionaban, hizo la cama con devoción,…
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La sangre de Satán: El fuego venenoso y creador corre por mis venas. Posesión infernal, la Baronesa Beltaine hija de Irlanda vive en mí.
Supe de ella por casualidad. Las cartas, escritas de su puño y letra, yacían en el desván de la casa de mis abuelos ahora habitada por mi hermano. En aquel altillo me reuní con algunas de las memorias felices de mi infancia. La bici roja con la que me agujereé la carne sobre el pulgar…
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El éxodo urbano: Érase una vez un pueblo reconquistado por los moradores del nuevo siglo. Cansados del derroche y del sinsentido.
Me senté como cada mañana a ver qué tenía a bien comunicarme el Universo. A veces me susurraba, otras tantas me vociferaba y en la mayoría de ocasiones se quedaba mudo. No me querían ni en el cielo, ni en el infierno así que, bueno, empecé a pensar que me inventaba las cosas por haber…
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La ciudad de los mendigos: El chico medio robot y los habitantes cóncavos en la cuenca del Mediterráneo.
Mendicidad, miseria, hambre y desolación se extendían vastamente por aquella llanura dejada de la mano de Dios. La llamaban «Mendigaceli: la Ciudad de los Mendigos», pero todos sabían que sus horizontes se extendían más allá de los confines visibles. La plaga no se podía contener y a pesar de que todos sus habitantes hacían la…
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El Gato Scarface: «Die MF Die», me decía con la mirada. Uno encuentra espejos por doquier cuando hay temitas pendientes de solucionar
Paré en un pueblo muy mono no de anís, sino de postal, no apto para tullidos ni minusválidos. Un paso en falso hubiera equivalido a romperse la crisma. Merodeé por sus estrechas y empinadas callejuelas. Subí y bajé tantas veces que ni recordaba en qué escaleras había estado y cuáles no. Pasé por delante de…
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Un corazón de magdalena con sabor de amor: Un desayuno perfecto que terminó en la cama sin ser lo que os parece.
La vida me sigue sorprendiendo a pesar de ser de las que no quiere entusiasmarse demasiado. Ya sabéis «curb your enthusiasm». No obstante, creo que lo llevo en el ADN, cualquier detalle es motivo de las mayores alegrías. En este caso, una magdalena me llevó del desayuno a una de las noches más hermosas de…