Cuando volví a la tierra que me vio nacer estaba hecha un zarrio. Apenas dormía, parecía el espíritu de la… Leer más El espíritu de la golosina (1/2): Colosal golosa decaída, libre.
Cuando volví a la tierra que me vio nacer estaba hecha un zarrio. Apenas dormía, parecía el espíritu de la… Leer más El espíritu de la golosina (1/2): Colosal golosa decaída, libre.
Pilar se convirtió en pilar cuando dejó de contar. No solo hasta uno, ni hasta cien sino hasta lo mínimo… Leer más Más luz a la sombra: Otro gran zasca en toda la boca. Suma, sigue pero no cuentes más.
El día de mi desembarco, un año y medio atrás, me azotó la cara un viento cargado de salitre. Se… Leer más Adiós, adiós, adiós: Hasta siempre My Lorca, mi poesía, estatua caduca que se me quedó fría.
Me gusta pasear cuando las calles todavía no han sido estiradas, cuando el hombre sigue aletargado y pegado a las… Leer más Cuando las calles todavía no se han puesto: Amanece que no es gerundio y una retahíla de mierda dicotomizada.
De entre todas las opciones elegí la más difícil, no porque lo fuera sino porque se presentó así, el universo… Leer más Estarían para siempre el uno en el otro aunque quizás nunca como uno solo. El pez borrón y cuenta nueva.
– Todavía dependemos económicamente el uno del otro. Ella me va a pedir la custodia compartida y va a ir… Leer más Vientos de tormenta: Las eternas preguntas siempre llaman varias veces. ¿Aceptación o resignación?
La sorprendió con un abrazo que ella juzgó demasiado efusivo para ser alguien que no conocía. Aún así, entendía que… Leer más El precio de no escucharse: perder el tiempo es lo de menos, perderse a uno mismo es lo de más.
«Y de pronto llegará alguien que baile contigo aunque no le guste bailar y lo haga porque es contigo y… Leer más La sombra danzante: Había perdido la fe en la humanidad hasta que vio una peonza bailando sola.
-Niño, ¿bailas conmigo? -No puedo, niña. -¿Y por qué no puedes? -Porque olvidé cómo se baila.
Desde hacía una semana sabía que llegaría a mi casa. No siendo la paciencia una de las virtudes que figure… Leer más No hay ninguna carta para ti: El día que el cartero no la metió en el buzón