Etiqueta: nostalgia
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A sus Majestades los Reyes Magos de Oriente: para el año 2023
Queridos Reyes Magos, Esta carta os llegará tarde, mas esto es un agradecimiento que os quiero remitir para haceros parte de mi enorme felicidad y corroborar, una vez más, vuestra existencia mágica, no podría ser posible de otro modo. Sé que pedí mucho muy poco para este año y que lo único que puse por…
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La imaginación en detrimento de la fantasía: La nulidad del superávit.
Nací sin un ápice de fantasía aunque desarrollé ingentes dosis de imaginación. Fui hija única hasta los seis años así que tuve que espabilarme para no hastiarme ni hostiarme de la vida, no funcionó ninguno de los anteriores «por si acasos». La profilaxis siempre fue mi especialidad, sin embargo, aviso a navegantes, quedaba en despropósito…
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Enciende el interruptor: No desvíes la mirada, amar lo que es aunque no sea amable.
Cuando comprendí que lo estaba volviendo a hacer, dejé de sentir opresión en el pecho. ¿Quiero ser mala gente? No, pero lo termino siendo porque la intención no es lo que cuenta a pesar de las lenguas populares. O bien precisamente la intención real es lo que cuenta y la real es sibilina y se…
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Más luz a la sombra: Otro gran zasca en toda la boca. Suma, sigue pero no cuentes más.
Pilar se convirtió en pilar cuando dejó de contar. No solo hasta uno, ni hasta cien sino hasta lo mínimo que se le pasaba por el alma. Aquello no significaba castrar o negar, sino de dejar de exponer constantemente sus pensamientos o estados. Ella lo hacía porque necesitaba desnudar su alma para que el prójimo…
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Capturé un haz de luz: Hazme reír con tu brillante iluminación. Apagón.
De buena mañana oí a los vecinos subir a tender. Tendían a subir para atender menesteres mucho menos gloriosos aunque la gloria que proporcionaba el cobertizo fuera poco despreciable. Quería un recuerdo venerable de tan prestigioso elenco que me ayudara a recapitular el porqué de mi salida, más menos que más, precipitada. También recogí la…
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Adiós, adiós, adiós: Hasta siempre My Lorca, mi poesía, estatua caduca que se me quedó fría.
El día de mi desembarco, un año y medio atrás, me azotó la cara un viento cargado de salitre. Se rescataron recuerdos de una infancia feliz y despreocupada aunque creo no haber conocido jamás la verdadera serenidad. La presunta calma siempre se encaramó a la rama más alta para ejercer de vigía en este mar…
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Cuando las calles todavía no se han puesto: Amanece que no es gerundio y una retahíla de mierda dicotomizada.
Me gusta pasear cuando las calles todavía no han sido estiradas, cuando el hombre sigue aletargado y pegado a las sábanas, cuando el mundo todavía mantiene el zumbido nocturno, pero despuntan ya los grititos del sol. Es entonces que el viento perfumado de tranquilidad y paz inunda de profundidad y quietud los pulmones. El corazón…
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El precio de no escucharse: perder el tiempo es lo de menos, perderse a uno mismo es lo de más.
La sorprendió con un abrazo que ella juzgó demasiado efusivo para ser alguien que no conocía. Aún así, entendía que ciertas personas necesitasen ese tipo de contacto como ella misma sin ir más lejos, pero no en aquel momento ni con aquel individuo. Antes de tomar asiento, le propuso mostrarle su pequeña embarcación. A ellas…
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¿Por qué no bailas conmigo?
-Niño, ¿bailas conmigo? -No puedo, niña. -¿Y por qué no puedes? -Porque olvidé cómo se baila.
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No hay ninguna carta para ti: El día que el cartero no la metió en el buzón
Desde hacía una semana sabía que llegaría a mi casa. No siendo la paciencia una de las virtudes que figure en mi catálogo personal, cada día que pasaba en blanco me provocaba un ardor de ira en la boca del estómago. Con todo el odio del planeta dirigido contra los funcionarios de correos, cerraba de…