Nacà sin un ápice de fantasÃa aunque desarrollé ingentes dosis de imaginación. Fui hija única hasta los seis años asÃ… Leer más La imaginación en detrimento de la fantasÃa: La nulidad del superávit.
Nacà sin un ápice de fantasÃa aunque desarrollé ingentes dosis de imaginación. Fui hija única hasta los seis años asÃ… Leer más La imaginación en detrimento de la fantasÃa: La nulidad del superávit.
Cuando comprendà que lo estaba volviendo a hacer, dejé de sentir opresión en el pecho. ¿Quiero ser mala gente? No,… Leer más Enciende el interruptor: No desvÃes la mirada, amar lo que es aunque no sea amable.
Pilar se convirtió en pilar cuando dejó de contar. No solo hasta uno, ni hasta cien sino hasta lo mÃnimo… Leer más Más luz a la sombra: Otro gran zasca en toda la boca. Suma, sigue pero no cuentes más.
De buena mañana oà a los vecinos subir a tender. TendÃan a subir para atender menesteres mucho menos gloriosos aunque… Leer más Capturé un haz de luz: Hazme reÃr con tu brillante iluminación. Apagón.
El dÃa de mi desembarco, un año y medio atrás, me azotó la cara un viento cargado de salitre. Se… Leer más Adiós, adiós, adiós: Hasta siempre My Lorca, mi poesÃa, estatua caduca que se me quedó frÃa.
Me gusta pasear cuando las calles todavÃa no han sido estiradas, cuando el hombre sigue aletargado y pegado a las… Leer más Cuando las calles todavÃa no se han puesto: Amanece que no es gerundio y una retahÃla de mierda dicotomizada.
La sorprendió con un abrazo que ella juzgó demasiado efusivo para ser alguien que no conocÃa. Aún asÃ, entendÃa que… Leer más El precio de no escucharse: perder el tiempo es lo de menos, perderse a uno mismo es lo de más.
-Niño, ¿bailas conmigo? -No puedo, niña. -¿Y por qué no puedes? -Porque olvidé cómo se baila.
Desde hacÃa una semana sabÃa que llegarÃa a mi casa. No siendo la paciencia una de las virtudes que figure… Leer más No hay ninguna carta para ti: El dÃa que el cartero no la metió en el buzón
Mi vida ideal no es muy complicada. No sé si se parece a la vida ideal de los demás, supongo… Leer más Mi vida ideal en pocas palabras: Porque tú soñaste, yo escribo.